EP1

09 OCI | 2003-2006
ENCARGO DEL EQUIPAMIENTO ADOSADO QUE CONTIENE UN APARCAMIENTO SUBTERRÁNEO Y UN COMPLEJO SOCIOCULTURAL Y RECREATIVO.
C/RAMÓN Y CAJA. Nº15. MAHÓN, MENORCA.
3SOT+PB+1P, 12258 M2, (P.4500 M2).
VENCEDOR DEL "CONCURSO PARA LA CESIÓN DE USO PRIVATIVO DE BIEN DE DOMINIO PÚBLICO PARA LA CONSTRUCCION Y EXPLOTACIÓN DE UN APARCAMIENTO SUBTERRANEO Y DE UN COMPLEJO SOCIOCULTURAL Y/O RECREATIVO EN LA C/RAMON Y CAJAL".

1. EL LUGAR:

La pretérita apertura sobre “Sa Sinia d′es Freginal” de la calle Ramón y Cajal así como la desproporcionada e inexplicable presencia del edificio de la “Telefónica” han comprometido seriamente la unidad de la más profunda de las fracturas calcáreas capitalinas.
En efecto, la referida conexión urbana entre la calle de Gràcia y el Cos de Gràcia que, “a priori”, suponía una mejoría funcional para la ciudad también ocasionaba, “a posteriori”, la división del vacío urbano que, a modo de escenario inconsciente, toda ciudad desearía descubrir. A su vez, la construcción, de inusual magnitud brutalista, del edificio de la “Telefónica” respecto a su entorno contiguo así como su equivocada ubicación sobre la mediana sur de la vía interrumpían, a modo de represa, la original continuidad del barranco de parcelaciones agrícolas.
En el fondo aquel macroespacio, impreciso en su definición del límite abrupto, entre la improvisación doméstica de las edificaciones traseras que colonizan su cumbre y el vestigio de las primitivas explotaciones agrarias en desuso posadas sobre la fertilidad de la vaguada, es irrecuperable. Yace dividido en dos porciones deprimidas y desiguales de abandono marginal.

2. LA RETÓRICA:

PRIMERO. Desde el punto de vista plástico la decisión primordial ha consistido en fijar un plano estructural transitable, nivelado y no deprimido, entre las calles Ramón y Cajal y Cos de Gràcia. Esta losa, situada en la cota geográfica 40, formaliza el suelo de la plaza y delimita, como la línea de flotación de un iceberg, el contenido sumergido respecto al emergente: Bajo rasante se propone el gran contenedor vehicular y excepcionales prolongaciones recreativas vinculadas a la planta baja. Sobre rasante se propone el contenedor cinematográfico y sociocultural que, arrimado a sus medianeras, permite liberar, hacia el sur, el mayor espacio público no deprimido posible.
SEGUNDO. Sobre rasante el edificio aparece como una amalgama de sólidos heterogéneos donde las volumetrías contiguas preexistentes son inevitables en la composición. Pretende ser un reclamo directo de las actividades lúdicas que ofrece. Un mikado monumental nos lo recuerda.
TERCERO. A través del edificio, como cielo protector, se produce el tránsito entre las calles adyacentes y la plaza. Un pasaje interior a triple altura cobija el paseo del flaneur y la espera del cinéfilo. La elección de pavimentos direccionales, idénticos a los de la plaza, refuerzan su conductividad.
CUARTO. La cubierta esconde su complejidad estructural y sus servidumbres mecánicas y se presenta como una losa esbelta de cemento armado que se prolonga, hacia la plaza, a través de voladizos que contienen terrazas transitables.
QUINTO. La plaza es el resultado del tratamiento paisajístico-arquitectónico del plano estructural transitable.
SEXTO. La abstracción formal de la losa que soporta la plaza permite una contrastada exaltación del acantilado. Ciertos cortes laterales, como las “cirugías” de Matta Clark, permiten la entrada lumínica al subsuelo “desde arriba” así como la mágica aparición vegetal “desde abajo”.
SÉPTIMO. Alguna luminaria podría marcar, de un modo escultórico, el límite de la intervención proyectando en la noche una luz metafísica.

Ignacio Salas Pons, Gabriel Sastre Vicenç, Nicolás Faedo Sáez.